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C.I.D.A

 

Los aspectos de Mercurio con los planetas lentos
Por Carla Pretto
Traducción de Isabel Jiménez

 

A penas mi oido percibe la palabra Mercurio, mi mente empieza a elaborar una multitud de simbologías como: velocidad, viajes, taxistas, inteligencia, curiosidad, movilidad, hijos, hermanos, adolescentes, comunicación, estudios, teléfonos, centralinistas, periodistas, videojuegos, ordenador, transistor, walkman. Son tantas, que si tuviera que describirlas todas, caería en el error de hacer una relación superficial como por otra parte exige Mercurio en Geminis, su domicilio primario. Pero si me paro en la exaltación en Escorpión, he aquí que el torbellino de imágenes se tranquiliza para dar espacio a la interiorización, a analizar los aspectos humanos, psicológicos que pertenecen a cada uno de nosotros. Si miro al signo de Virgo, donde el planeta se encuentra en domicilio base, recibo ayuda de sintetizar para escribir algunas simbologias y los aspectos que Mercurio forma con los planetas lentos; Seguramente será un trabajo limitado, pero espero que sea útil y concreto.
Urano, Neptuno y Plutón son los planetas lentos que pongo en relación a Mercurio; los aspectos son ormónicos (conjunción, sextil y trigono) y desarmónicos (cuadrado en oposición).

El aspecto armónico que Mercurio forma con Urano, simboliza el dinamismo, la organización, las decisiones y los cambios drásticos, bajo el punto de vista intelectivo, se interpreta como un buen reflejo mental, que empuja al sujeto a comprender inmediatamente la situación y a reaccionar con la misma rapidez, para después dirigir su atención hacia el futuro, hacia la busqueda de algo nuevo, que lo haga promotor, adelantarse a los tiempos. Cuando él escucha a una persona, comprende perfectamente, lo que ella quiere decir, incluso antes de que haya terminado de hablar.
En el periodo de la adolescencia se distingue per su intrepidez, por su curiosidad, que lo llevaràn a desmontar juguetes, objetos técnicos, como relojes, móviles, videojuegos etc... para comprender el mecanismo de funcionamiento, para después disfrutar de la satisfacción que siente al conseguir construirlos. Le gusta rodearse de coetáneos, con quienes idear nuevos juegos, nuevas busquedas que interese y estimule su mente, apta para enfocar lo esencial de las cosas y de los argumentos, pasando por alto la forma, por “la prisa” que tiene en aprender, para pasar más tarde a otra cosa y empezar de nuevo.

En la escuela consigue tener buenas notas, por la facilidad que tiene de aprende y de entablecer divertidas relaciones tanto con los compañeros como con los profesores. Tiene una cierta predisposición hacia las asignaturas técnicas. Continuar o terminar los estudios será decisión sólo suya.
Recuerdo el caso de una chica, que en la Carta Astral presentaba Mercurio en Escoripón, en casa doce, que formaba trígono con Urano en Cáncer, en la casa octava y sextil en Saturno en Virgo, en la casa novena, cuya madre por motivos económicos, no quería que siguiera estudiando, pero gracias a las buenas notas obtenidas por la chica, hizo que se obtinara en su decisión y obtuviera una beca durante los años que estudió Bachillerato (Valores de la casa octava, aunque en el significado de dinero de los demás).

Las relaciones con los hermanos, sobrinos y demás familiares, se caracterizan por el dinamismo, el oportunismo y por hacer juntos cosas útiles y prácticas.
Mercurio en la simbología de hijo, relacionado con Urano con aspecto armonioso, repercute desde el primer momento de la gestación y en particular, en una Carta Astral femenina, predispone a la mujer a quedarse, sin querer, embarazada muy joven teniendo que meter en práctica su poder decisional para decidir si continuar el embarazo, que aceptaría de buen agrado, o interrumpirlo, lo que aceptaría igualmente sin ningún sentido de culpabilidad. En otros casos habrá una tendencía a la programación, tanto para adoptar una cura que favorezca una gestación, como para programar la fecha o la modalidad del parto.
La organización y la oportunidad son las reglas que un padre tiene a la hora de cuidar un hijo, intentando con su capacidad facilitarle el camino de la vida, evitandole los obstaculos, sobre todo materiales.

Los aspectos desarmónicos entre Mercurio y Urano, Desde el punto de vista mental, no debilitarán la inteligencia de la persona, pero le crean una discontinuidad en la eficacia intelectiva. Es como si fuera una luz que se actida desde un interruptor que cuando se enciende, permite a la persona de aprender rápidamente, de exprensar con rapidez sus ideas, de ser curioso, de reaccionar, pero cuando de pronto se apaga su mente se queda a oscuras, parada en las precedentes nociones adquiridas; sus reflejos mentales son lentos y se evidencia en su modo tranquilo de reaccionar.

Durante la adolescencia le gusta desmontar juguetes u objetos técnicos para construirlos de nuevo, pero si el tiempo que requiere esto es demasiado, debido a las prisas por terminar, se cansa y desiste dejandolo todo roto, para hacer otra cosa, con el riesgo de que le riñan. Le gusta estar con sus coetáneos, aunque si las relaciones son intermitentes, por varios motivos: por causas familiares (por ejemplo porque cambian de casa y de ciudad), o porque se cansa de estar siempre con las mismas personas y cuando quiere volver, éstas desconfían o lo rechazan, por lo que se ve obligado a pasar periodos solo.

A veces puede ser muy a la mano, alegre, animado con los coetáneos y con los compañeros de la escuela, como puede ser protestón, peleón y cerrado.
En los estudios consigue buenas notas, sólo si la asignatura o el docente le gustan, sino el rendimiento es apenas suficiente o incluso insuficiente. Puede suceder que tenga buenas notas pero por motivos familiares se vea obligado a abandonar los estudios, lo que lamentará siempre, salvo que continue de adulto.

Las relaciones con los hermanos, primos y demás familiares pasa de periodos de armonía a periodos de conflictos y separaciones.

Respecto a la simbología de hijo, el aspecto negativo con Urano, en mucho de los casos analizados sobre todo si son mujeres, determina la difícil decisión de abortar, debido a graves problemas personales, a tal punto que no ve otra salida. Amenudo son decisiones que se toman cuando se es adolescente, cuando la chica se queda embarazada accidentalmente y además de la inestabilidad de la pareja, la falta de comunicación con los padres. Dicha postura le crea graves guerras internas y sentido de culpa, que arrastrará durante mucho tiempo. Sin embargo, en otros casos la lesión entre los dos planetas, contribuye a la interrupción natural del embarazo, que la mujer vivirá como si la obligaran.

Las relaciones entre padres e hijos se caracterizará por la discontinuidad, tanto en la educación impartida como en el ayudar al hijo, que requiere ayuda concreta.

Pasamos a los aspectos que Mercurio forma con Neptuno, el cual simboliza el infinito, la metamorfosis, la fantasía, la inquietud, el ansia, los líquidos.

Los aspectos armónicos entre los dos planetas, desde el punto de vista intelectivo, da una gran abertura mental, que lleva a la persona a ampliar siempre más un argumento en una continua busqueda hasta que llega a algo nuevo, que satisfaga su sensibilidad, su inquietud que lo empuja a ir más alla. Mercurio hace que la intuición de Neptuno sea más lucida y concreta, por lo que la persona se fía de la propia capacidad de absorber las emociones y todos los estímulos que recibe del exterior. De hecho, para tener unos buenos resultados escolásticos necesita sólo estar atento en las clases o escuchar un examinando, para conseguir captar lo que el profesor quiere saber y por lo tanto hacer un buen examen o responder bien lo que se le pregunta. Es predispuesto a las asignaturas artísticas, a la investigación, o a escribir novelas.
Durante la adolescencia, él se relaciona con sus coetáneos si ellos son quienes lo buscan, o lo esperan, probablemente por la necesidad que tiene de hacer tranquilo las cosas, o también porque él está bien consigo mismo, gracias a la facilidad que tiene de inventarse historias, aventuras, incluso de inventarse un amigo inmaginario. Lo buscan por su fantasía y por la sensibilidad que tiene cuando se relaciona con los demás.
Recuerdo a una niña que ahora es una chica muy atractiva, cuya Carta Astral presenta fuertes características de Piscis en la casa octava, con Mercurio en sestile a Neptuno, cuando tenía unos seis años, conseguía entretener a un grupo de niños de su edad y a adultos contandoles lo que había sufrido cuando perdió a sus padres en un accidente de coche, y continuaba describiendo su vida como hija adoptiva. Su relato era talmente sentido por los demás, y conseguía dar una tal emoción que ninguno ponía en duda que fuera verdad, a tal punto que sus padres, vivos y coleandos escuchaban: “ pobrecita que vida tan atormentada”
Mercurio en la simbología de hermano, primo o pariente crea un entendimiento sensible y afectivo, donde la persona busca protección y al mismo tiempo obtiene lo que quiere por su sensible y dulce modo indirecto de persuacción.
Mercurio en la simbología de hijo, con aspecto positivo con Neptuno incide desde la gestación, “garantizando” su continuidad, asegurando al feto protección y expansión, gracias a una proporcionada cantidad de líquido ammiótico. Desarrolla una gran sensibilidad y sintonía entre padres e hijo, tanto que se entienden a través de señales, de espresiones; raramente se llega a la pelea, a las prohibiciones, al castigo, tiene que ser que la situación sea al límite.
También, desde el punto de vista mental, los aspectos desarmónicos entre Mercurio y Neptuno, no debilita la inteligencia de la persona, pero la obscaculiza por falta de lucidez, lo que hace que no pueda tener al margen y seleccionar las propias ansias y emociones, lo que le puede crear bloqueo mental y de acción, es por lo que la persona necesita reposar e aislarse para poder hacer algo que le permita adquirir el propio ánimo.
A veces esta búqueda se consigue cuando el individuo coge el teléfono y continua a llama a los cartománticos o a los astrólogo que ve por televisión para tener seguridad, llegando a gastar, en algunos casos, incluso la mitad de su sueldo(Neptuno liquidez). Son evasione, qu si no están sostenidas por valores racionales en la Carta Astral, pueden llevarlo a la droga, al alcoholismo, a vivir en un mundo fuera de la realidad.
En los estudios, es un alumno inconstante, aunque gracias a su intuición puede conseguir excelentes resultados, si bien es reprobado por su distracción, ya que no consigue estar atento por mucho tiempo, pues es suficiente cualquier cosa para que él vuele con la mente y se aisle de la realidad. Las relaciones con los compañero de clase y coetáneos es conflictiva, precisamente por esa actitud suya de estar cuando sabe que es bien acogido,o por el contrario, de escapar cuando es el momento de tomar decisiones. Consigue establecer buenas relaciones sólo si frecuenta a éstos esporádicamente.
Mercurio en la simbología de hermano, primo o pariente, a veces indica la preocupación que el sujeto tiene hacia un familiar que, o sufre problemas psíquicos o es consierado “diferente” de la familia, con problemáticas tan graves que lo llevan a vivir una vida infeliz, donde él se ve imposibilitado a ayudarlo, o escapa debido a la angustia que esta situación le crea.
Mercurio en la simbología de hijo, con aspecto negativo con Neptuno, puede crear dificultad a la hora de un embarazo, a causa de un descompenso de líquido anmiótico, por miedo a contraer enfermedades infectivas que puede dañar el feto, o porque realmente sucede: Mercurio (hijo), Neptuno (infinito), interpretado como in-finito, es decir, sin término, no terminado.
Muchos de los casos analizados, este aspecto lleva a los padres a considerar al hijo diferente, porque es atrasado en la etapa del desarrollo, o simplemente porque su concepto de vida es discorde; es decir, crea en el sujeto una continua tensión que difícilmente consigue expresar a través de la palabra.

He aquí el ejemplo de Daniela que en su Carta Astral, Mercurio está conjunto al Sol en Acuario en la casa segunda, forma oposición a Urano en Cáncer en la casa octava, cuadratura a Neptuno en Escorpión en la casa décima y sextil a Saturno en Sagitario en la casa doce.
Es segundogénita de tres hermanas, la mayor tiene seis años más que ella y puede estar representada por la cuadratura que Mercurio forma con Neptuno, dado que Daniela no ha tenido ningún contacto con ella, debido a la diferencia de carácteres, de ideas y de alguna vena de “locura” que forma parte de la hermana. Mientras que con la menor, que tiene quice años menos que ella, la relaciones se refleja en la oposición de Mercurio con Urano; al principio la rechazaba, después se unen más, a tal punto que por algunos años años ha sido una segunda madre, de forma discontinua, como hasta ahora, pues viven en ciudades diferentes. El sextil que Mercurio forma con Saturno ha determinado un acercamiento de la hermana mayor en el periodo de la madurez. La infancia y la primera adolescencia de Daniela se caracterizan por el cambio de ciudad donde vivía, a causa del trabajo del padre que tiene que mudarse continuamente. Ella vive esta situación de forma contradictoria; el Sol en Acuario la estimula a ceptarlo con entusiasmo, mientras que la posición en casa segunda la lleva a tener necesidad de un clan estable, que le dé seguridad y protección. Además en Mercurio lesionado se puede leer como estas mudanzas le hayan pesado, hayan sido motivo de ansia durante la adolescencia. De hecho es el periodo en el cual los compañeros de clase y los amigo adquieren importancia para el desarrollo; tener que empezar a conocer, a relacionarse, a hacer amistades, para después tener que cortar por fuerzas mayore, es motivo de ansia y de inseguridad personal. También el hecho de tener que cambiar de escuela es dificil, debido a la energía que tienen que consumir para adaptarse y por lo tanto le queda menos para el estudio. Su rendimiento es bueno, aunque si en algunas asignaturas va bien, en otras apenas llega a la suficiencia.
A los catorce años, por fin consigue llegar a una ciudad donde se quedará por mucho tiempo.
Después de un par de años, conoce a un chico de su misma edad, del que se queda embarazada a los diecinueve años. El miedo se apodera de su estado de ánimo, sólo la idea de tener que decirselolo a sus padres le terroriza, sobre todo a la madre, que la retiene severa, autoritaria y moralista, Luna en Libra en la casa décima. Toma la decisión de abortar (en aquella época prohibido) y con el dinero de su primer salario, acompañada por el chico, que aún era estudiante. La sensación de soledad y el sentido de culpabilidad que siente en estas circunstancias, la llevan a que, después de un año, tome la decisión de terminar con el chico. Sucesivamente conoce a otro hombre, algunos años mayor que ella, con el que se casará. Pero apenas algunos meses más tarde él manifiesta el vicio por la bebida. Vivir junto es un problema, pasa de ser problematico a imposible, pues las escenas violentas estan a la orden del día. En estas circunstancias se queda embarazada dos veces, pero no se ve capaz de seguir con los embarazos y aborta de nuevo; desesperada por la situación, se separa.
Pasarán algunos años antes de conocer al que será su segundo marido, que le permite ser libre y al mismo tiempo le trasmite seguridad.
En el 1996, Urano transita en los primeros grados de Acuario y deshace la oposición natal con Mercurio, además Plutón en los primeros grados de Sagitario forma sextil al planeta: ella quiere un hijo, pero el marido le dice que no. A pesar de que los tránsitos son importantes, ya que Neptuno transitará conjunto a Mercurio, deshaciendo la cuadratura radical, no consigue obtener lo que desea racionalmente ¿Entonces?
Los transitos le han influido a nivelo mental, desbloqueandola al hablar, por primera vez, de toda la historia sobre los hijos, y a comprender que la elección de su segundo marido ha sido porque él al no desear tener hijos, le habría impedido quedarse embarazada, y por lo tanto de tener que plantearse de nuevo si seguir o no el embarazo. Mercurio lesionado en el nacimiento le impedirá ser clara consigo misma en este asunto. Realmente se ha producido un nacimiento, el del sobrino, al que consigue trasmitirle todo su afecto.
Además su Mercurio unido al de Neptuno, hace que piense que sus hijos son felices en otro mundo.
Por último examinamos los aspectos que Mercurio forma con Plutón, el cual representa la creatividad, los testículos, la energía profunda, lo oculto, la intriga, el engaño.
Desde el punto de vista del intelecto, la positividad entre los dos planetas se traduce en una mente dotada de una gran capacidad psicológica, que hace que el individuo analice profundamente lo que percibe, tanto de él mismo como de los demás. Precisamente por eso es por lo que pasa mucho tiempo descifrando todos los puntos de vista de un argumento y si es referido a la persona, en un momento de sufrimiento, se hace obsesivo: busca todas las motivaciones posibles de todas las sutilezas para intentar comprender. Como es una persona que escucha a los demás, sabe mucho de los otros, mientras que de él saben poco.
Durante la adolescencia, el primer contacto con los compañeros y con los caetáneos es un acercamiento con pie de plomo, de hecho es silencioso,como si se marginara, les escucha; tiene necesidad de tiempo para comprender; una vez que comprende es cuando empieza a hacerso notar, a estar presente y con el paso del tiempo puede incluso llegar a ser el líder, por su histrionismo y por la capasidad de ayudarles a vencer cualquier obstáculo. Rodeado de los amigo pero desafiado por los enemigos.
El resultado de los estudios puede ser bueno si se siente agusto con lo que escoge, si embargo, si lo obligan puede ser que lo suspendan o que llegue hasta la selectividad dramatizando los estudios, vengandose de la elección hecha por los padres. Está predispuesto hacia las asignaturas humanísticas, sin despreciar las ciencias políticas o comerciales.
La convivencia con los hermanos es muy intensa a pesar de oscilar entre amor y odio, siendo de este modo que los domina psicológicamente. A menudo he encontrado, que las primeras relaciones sexuales las tienen con ellos y hay casos en el que el sujeto es víctima de abusos sexuales por parte de primos u otro familiar; trauma que aflorará de forma inconsciente a través de la palabra o del juego.
En la simbología de padres, los aspectos armónicos entre los dos planetas refleja el deseo inconsciente de tener hijos, lo que lo hace sentirse vivo y creativo. La persona canaliza y consume la energía que regenera cuidando al hijo, ayudandolo a crecer, viendo el progreso y las metas que consigue. Es una unión simbiótica, un cambio positivo de energía vital.
Los aspectos negativos entre Mercurio y Plutón no mina la inteligencia de la persona, pero influye en hacerla corta psicológicamente. Tiene necesidad de sentirse reasegurada, y precisamente por eso termina siendo plagiada, tanto por la amistad como por la persona con la que tienen una relación sentimental.
Vive siguiendo su “guia”, interiorizando las frustraciones que puedan derivarse, y a veces proyectandolas hacia el exterior, envidiando o quitándole importancia a lo que los demás hace y rodeandose o poniendo ejemplo de personas marginadas para poder afirmarse y sentirse mejor. Pero, si a un cierto punto de la vida se cansa de la situación, se cansa de verdad por completo, como si la “guia” hubiera muerto. Lo mismo en las relaciones entre coetáneos y amigos, está presente esta “dependencia”, pero tambien la rebelión.
El resultado en los estudios es bueno, sobretodo si hay una cierta competencia con algunos compañeros, o si el profesor corresponde a su esquema de “guia”.
Está muy unido a los hermanos, primos y familiares, y muchas veces unidos por motivos de trabajo, donde el sujeto por una parte se siente protegido o asegurado, pero desde otro punto de vista no sabe cuanto vale. Con la lesión de los dos planetas se puede verificar torturas por culpa de los hermanos, primos y familiares; trauma tan grandes que el sujeto intenta cancelar de la memoria consciente y por lo tanto no puede comunicar.
En la simbología de padres los aspectos negativos entre Mercurio y Plutón, señalan un rechazo inconsciente a procrear, derivando un no querer tener hijos. Si fuera una Carta femenina, podría indicar eventuales abortos naturales. Sin embargo en el caso que nacieran hijos, se instauraría un legame simbiótico, donde la energía vital la toman los padres en detrimento del hijo o viceversa cuando éste último es adolescente.

 

 
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