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A penas mi oido percibe la
palabra Mercurio, mi mente empieza a elaborar una multitud de simbologías
como: velocidad, viajes, taxistas, inteligencia, curiosidad, movilidad,
hijos, hermanos, adolescentes, comunicación, estudios, teléfonos,
centralinistas, periodistas, videojuegos, ordenador, transistor, walkman.
Son tantas, que si tuviera que describirlas todas, caería en el error de
hacer una relación superficial como por otra parte exige Mercurio en
Geminis, su domicilio primario. Pero si me paro en la exaltación en
Escorpión, he aquí que el torbellino de imágenes se tranquiliza para dar
espacio a la interiorización, a analizar los aspectos humanos,
psicológicos que pertenecen a cada uno de nosotros. Si miro al signo de
Virgo, donde el planeta se encuentra en domicilio base, recibo ayuda de
sintetizar para escribir algunas simbologias y los aspectos que Mercurio
forma con los planetas lentos; Seguramente será un trabajo limitado, pero
espero que sea útil y concreto.
Urano, Neptuno y Plutón son los planetas lentos que pongo en relación a
Mercurio; los aspectos son ormónicos (conjunción, sextil y trigono) y
desarmónicos (cuadrado en oposición).
El aspecto armónico que Mercurio forma con Urano, simboliza el dinamismo,
la organización, las decisiones y los cambios drásticos, bajo el punto de
vista intelectivo, se interpreta como un buen reflejo mental, que empuja
al sujeto a comprender inmediatamente la situación y a reaccionar con la
misma rapidez, para después dirigir su atención hacia el futuro, hacia la
busqueda de algo nuevo, que lo haga promotor, adelantarse a los tiempos.
Cuando él escucha a una persona, comprende perfectamente, lo que ella
quiere decir, incluso antes de que haya terminado de hablar.
En el periodo de la adolescencia se distingue per su intrepidez, por su
curiosidad, que lo llevaràn a desmontar juguetes, objetos técnicos, como
relojes, móviles, videojuegos etc... para comprender el mecanismo de
funcionamiento, para después disfrutar de la satisfacción que siente al
conseguir construirlos. Le gusta rodearse de coetáneos, con quienes idear
nuevos juegos, nuevas busquedas que interese y estimule su mente, apta
para enfocar lo esencial de las cosas y de los argumentos, pasando por
alto la forma, por “la prisa” que tiene en aprender, para pasar más tarde
a otra cosa y empezar de nuevo.
En la escuela consigue tener buenas notas, por la facilidad que tiene de
aprende y de entablecer divertidas relaciones tanto con los compañeros
como con los profesores. Tiene una cierta predisposición hacia las
asignaturas técnicas. Continuar o terminar los estudios será decisión sólo
suya.
Recuerdo el caso de una chica, que en la Carta Astral presentaba Mercurio
en Escoripón, en casa doce, que formaba trígono con Urano en Cáncer, en la
casa octava y sextil en Saturno en Virgo, en la casa novena, cuya madre
por motivos económicos, no quería que siguiera estudiando, pero gracias a
las buenas notas obtenidas por la chica, hizo que se obtinara en su
decisión y obtuviera una beca durante los años que estudió Bachillerato (Valores
de la casa octava, aunque en el significado de dinero de los demás).
Las relaciones con los hermanos, sobrinos y demás familiares, se
caracterizan por el dinamismo, el oportunismo y por hacer juntos cosas
útiles y prácticas.
Mercurio en la simbología de hijo, relacionado con Urano con aspecto
armonioso, repercute desde el primer momento de la gestación y en
particular, en una Carta Astral femenina, predispone a la mujer a quedarse,
sin querer, embarazada muy joven teniendo que meter en práctica su poder
decisional para decidir si continuar el embarazo, que aceptaría de buen
agrado, o interrumpirlo, lo que aceptaría igualmente sin ningún sentido de
culpabilidad. En otros casos habrá una tendencía a la programación, tanto
para adoptar una cura que favorezca una gestación, como para programar la
fecha o la modalidad del parto.
La organización y la oportunidad son las reglas que un padre tiene a la
hora de cuidar un hijo, intentando con su capacidad facilitarle el camino
de la vida, evitandole los obstaculos, sobre todo materiales.
Los aspectos desarmónicos entre Mercurio y Urano, Desde el punto de vista
mental, no debilitarán la inteligencia de la persona, pero le crean una
discontinuidad en la eficacia intelectiva. Es como si fuera una luz que se
actida desde un interruptor que cuando se enciende, permite a la persona
de aprender rápidamente, de exprensar con rapidez sus ideas, de ser
curioso, de reaccionar, pero cuando de pronto se apaga su mente se queda a
oscuras, parada en las precedentes nociones adquiridas; sus reflejos
mentales son lentos y se evidencia en su modo tranquilo de reaccionar.
Durante la adolescencia le gusta desmontar juguetes u objetos técnicos
para construirlos de nuevo, pero si el tiempo que requiere esto es
demasiado, debido a las prisas por terminar, se cansa y desiste dejandolo
todo roto, para hacer otra cosa, con el riesgo de que le riñan. Le gusta
estar con sus coetáneos, aunque si las relaciones son intermitentes, por
varios motivos: por causas familiares (por ejemplo porque cambian de casa
y de ciudad), o porque se cansa de estar siempre con las mismas personas y
cuando quiere volver, éstas desconfían o lo rechazan, por lo que se ve
obligado a pasar periodos solo.
A veces puede ser muy a la mano, alegre, animado con los coetáneos y con
los compañeros de la escuela, como puede ser protestón, peleón y cerrado.
En los estudios consigue buenas notas, sólo si la asignatura o el docente
le gustan, sino el rendimiento es apenas suficiente o incluso insuficiente.
Puede suceder que tenga buenas notas pero por motivos familiares se vea
obligado a abandonar los estudios, lo que lamentará siempre, salvo que
continue de adulto.
Las relaciones con los hermanos, primos y demás familiares pasa de
periodos de armonía a periodos de conflictos y separaciones.
Respecto a la simbología de hijo, el aspecto negativo con Urano, en mucho
de los casos analizados sobre todo si son mujeres, determina la difícil
decisión de abortar, debido a graves problemas personales, a tal punto que
no ve otra salida. Amenudo son decisiones que se toman cuando se es
adolescente, cuando la chica se queda embarazada accidentalmente y además
de la inestabilidad de la pareja, la falta de comunicación con los padres.
Dicha postura le crea graves guerras internas y sentido de culpa, que
arrastrará durante mucho tiempo. Sin embargo, en otros casos la lesión
entre los dos planetas, contribuye a la interrupción natural del embarazo,
que la mujer vivirá como si la obligaran.
Las relaciones entre padres e hijos se caracterizará por la discontinuidad,
tanto en la educación impartida como en el ayudar al hijo, que requiere
ayuda concreta.
Pasamos a los aspectos que Mercurio forma con Neptuno, el cual simboliza
el infinito, la metamorfosis, la fantasía, la inquietud, el ansia, los
líquidos.
Los aspectos armónicos entre los dos planetas, desde el punto de vista
intelectivo, da una gran abertura mental, que lleva a la persona a ampliar
siempre más un argumento en una continua busqueda hasta que llega a algo
nuevo, que satisfaga su sensibilidad, su inquietud que lo empuja a ir más
alla. Mercurio hace que la intuición de Neptuno sea más lucida y concreta,
por lo que la persona se fía de la propia capacidad de absorber las
emociones y todos los estímulos que recibe del exterior. De hecho, para
tener unos buenos resultados escolásticos necesita sólo estar atento en
las clases o escuchar un examinando, para conseguir captar lo que el
profesor quiere saber y por lo tanto hacer un buen examen o responder bien
lo que se le pregunta. Es predispuesto a las asignaturas artísticas, a la
investigación, o a escribir novelas.
Durante la adolescencia, él se relaciona con sus coetáneos si ellos son
quienes lo buscan, o lo esperan, probablemente por la necesidad que tiene
de hacer tranquilo las cosas, o también porque él está bien consigo mismo,
gracias a la facilidad que tiene de inventarse historias, aventuras,
incluso de inventarse un amigo inmaginario. Lo buscan por su fantasía y
por la sensibilidad que tiene cuando se relaciona con los demás.
Recuerdo a una niña que ahora es una chica muy atractiva, cuya Carta
Astral presenta fuertes características de Piscis en la casa octava, con
Mercurio en sestile a Neptuno, cuando tenía unos seis años, conseguía
entretener a un grupo de niños de su edad y a adultos contandoles lo que
había sufrido cuando perdió a sus padres en un accidente de coche, y
continuaba describiendo su vida como hija adoptiva. Su relato era talmente
sentido por los demás, y conseguía dar una tal emoción que ninguno ponía
en duda que fuera verdad, a tal punto que sus padres, vivos y coleandos
escuchaban: “ pobrecita que vida tan atormentada”
Mercurio en la simbología de hermano, primo o pariente crea un
entendimiento sensible y afectivo, donde la persona busca protección y al
mismo tiempo obtiene lo que quiere por su sensible y dulce modo indirecto
de persuacción.
Mercurio en la simbología de hijo, con aspecto positivo con Neptuno incide
desde la gestación, “garantizando” su continuidad, asegurando al feto
protección y expansión, gracias a una proporcionada cantidad de líquido
ammiótico. Desarrolla una gran sensibilidad y sintonía entre padres e hijo,
tanto que se entienden a través de señales, de espresiones; raramente se
llega a la pelea, a las prohibiciones, al castigo, tiene que ser que la
situación sea al límite.
También, desde el punto de vista mental, los aspectos desarmónicos entre
Mercurio y Neptuno, no debilita la inteligencia de la persona, pero la
obscaculiza por falta de lucidez, lo que hace que no pueda tener al margen
y seleccionar las propias ansias y emociones, lo que le puede crear
bloqueo mental y de acción, es por lo que la persona necesita reposar e
aislarse para poder hacer algo que le permita adquirir el propio ánimo.
A veces esta búqueda se consigue cuando el individuo coge el teléfono y
continua a llama a los cartománticos o a los astrólogo que ve por
televisión para tener seguridad, llegando a gastar, en algunos casos,
incluso la mitad de su sueldo(Neptuno liquidez). Son evasione, qu si no
están sostenidas por valores racionales en la Carta Astral, pueden
llevarlo a la droga, al alcoholismo, a vivir en un mundo fuera de la
realidad.
En los estudios, es un alumno inconstante, aunque gracias a su intuición
puede conseguir excelentes resultados, si bien es reprobado por su
distracción, ya que no consigue estar atento por mucho tiempo, pues es
suficiente cualquier cosa para que él vuele con la mente y se aisle de la
realidad. Las relaciones con los compañero de clase y coetáneos es
conflictiva, precisamente por esa actitud suya de estar cuando sabe que es
bien acogido,o por el contrario, de escapar cuando es el momento de tomar
decisiones. Consigue establecer buenas relaciones sólo si frecuenta a
éstos esporádicamente.
Mercurio en la simbología de hermano, primo o pariente, a veces indica la
preocupación que el sujeto tiene hacia un familiar que, o sufre problemas
psíquicos o es consierado “diferente” de la familia, con problemáticas tan
graves que lo llevan a vivir una vida infeliz, donde él se ve
imposibilitado a ayudarlo, o escapa debido a la angustia que esta
situación le crea.
Mercurio en la simbología de hijo, con aspecto negativo con Neptuno, puede
crear dificultad a la hora de un embarazo, a causa de un descompenso de
líquido anmiótico, por miedo a contraer enfermedades infectivas que puede
dañar el feto, o porque realmente sucede: Mercurio (hijo), Neptuno
(infinito), interpretado como in-finito, es decir, sin término, no
terminado.
Muchos de los casos analizados, este aspecto lleva a los padres a
considerar al hijo diferente, porque es atrasado en la etapa del
desarrollo, o simplemente porque su concepto de vida es discorde; es decir,
crea en el sujeto una continua tensión que difícilmente consigue expresar
a través de la palabra. |