Luna-Saturno: la dualidad del ser.

de Carla Pretto

traducción de Isabel Jiménez

Tal vez por pura coincidencia o quizás porque es el reflejo de la crisis que socialmente la mujer vivía, he descubierto en la práctica astrológica, como personas que presentan aspectos Luna-Saturno muy destacados su Carta Astral muestran situaciones problemáticas muy parecidas.

El retrato robot que se creaba después de cada sesión era siempre más claro y definido: la mujer con aspectos Luna-Saturno tenía un currículum profesional bastante importante, desempeñaba cargos de prestigio y su trabajo era apreciado y reconocido. Pero esta imagen de seguridad y estabilidad desaparecía o incluso se derrumbaba cuando ella hablaba de su vida afectiva, esto surgía de forma evidente en las personas cuyos aspectos eran negativos. Somatizaban la ansiedad. En las entrevistas,  a medida que la charla profundizaba el cuerpo se iba encorvando cada vez más, afloraban situaciones de humillación y frustración que habían vivido con el compañero o con el marido.

Las personas que presentan una fuerte presencia de Luna-Saturno, se reconocen inmediatamente, apenas empiezan a hablar y de como enfocan la charla. Estos dos planetas mal aspectados irritan la natural oposición entre Luna Saturno (CÁNCER-CAPRICORNIO) y crean en las personas una conflictualidad muy fuerte entre la parte femenina o emotiva y la parte racional o laboral y práctica. Estas personas intentan tener un papel importante en ambos contextos.

Con los aspectos negativos la obligación y el interés entre la familia y el trabajo se alternan: Las fuerzas se  mueven de un sitio al otro, no consiguen controlar con equidad las dos situaciones. Las amistades son reducidas y selectivas,  se pueden contar con los dedos de la mano.

Con los aspectos positivos, el sujeto trasmite con dificultad las propias vivencias, la racionalidad crea un equilibrio exterior y traza una imagen segura.  Para mantener esta imagen el sujeto tiende a esconder eventuales problemáticas, sobre todo afectivas, por eso tienen dificultad , a nivel profundo, a la hora de comunicar su estado de ánimo.

La causa del interés por estudiar sobre el aspecto Saturno-Luna ha sido cuando un día se presentaron para la lectura de la Carta Astral dos amigas que eran de otra ciudad (Luna en casa tercera). Las dos quisieron estar presente en la lectura de la otra,  haciendo hincapié en que eran tan amigas que sabían todo una de la otra.

 

Leyendo la carta astral de Marina empecé a profundizar sobre el trato que había tenido con su madre (Luna en Aries casa tres opuesta a Saturno en Libra en casa novena) resalté la dificultad relacionales debido a la presencia atenta y pretenciosa de la figura materna. La hija por su parte intentaba conquistar su afecto, haciendo y comportándose como quería la madre. A medida que íbamos penetrando en la conversación sobre este aspecto (que trataremos  a continuación), me interrumpió la otra persona presente, que alzándose y palideciendo, afirmó que todos los detalles que estaba describiendo eran la misma situación  que ella había vivido.

 

 

Efectivamente, también en la carta astral de Matilde encontramos una Luna en la casa tercera opuesta a Saturno en Escorpión en la casa novena. La semejanza entre ellas se refiere a lo que han pasado psicológicamente, pero que se manifiesta de forma diferente: esto se debe a los signos donde se encuentra situada la  Luna y Saturno.

Tienen problemas a relacionarse con las personas que les rodean, lo consiguen solo en el ambiente laboral; trabajo que prevé el contacto con el público: Marina practica la magia blanca, mientras que Matilde tiene una floristería, a ambas les gusta viajar. Marina quiere salir de su propio cuerpo mediante las prácticas de magía que practica, mientras Matilde viaja para conocer lugares y tradiciones de países lejanos. Las dos han sufrido violencia sexual en la segunda infancia: Marina por parte de un tío, Matilde de un primo. El trauma es tan fuerte que se analizará no sólo desde el aspecto Luna-Saturno, sino dentro de todo el contexto de la carta astral. De todo esto se evidencia lo importante que es que en la lectura de la carta astral se ponga en el mismo plano a todos los planetas, a los aspectos que forma entre ellos, a las casas y al signo donde se encuentran.

PERFIL PSICOLÓGICO GENERAL

Luna-Saturno confiere al sujeto una mente racional, calculadora, dotada de una gran capacidad de análisis y de síntesis, elementos que perfilan una forma de actuar diligente, concreta y segura. La vida que se marcan sigue una linea bien definida, es decir,  el punto de salida son ellos mismos, la meta es su autonomía, independencia y éxito en el ámbito del trabajo o familiar, los instrumentos y las estrategias utilizadas para realizar todo, son elegidas delicadamente con prudencia para evitar fracasos. Tienen una formación mental de tipo científico, capacidad de autoridad, dotados de una gran capacidad intelectiva, escogen de forma selectiva a las personas con las que se relacionan, personas que suelen ser inteligentes pero con graves problemas existenciales: es el único modo de bajar a lo más profundo del alma humana. También las amistades son pocas y selectivas, estas personas casi siempre forman parte de pequeños “clan” exclusivos y de élite donde desempeñan un papel importante.

Su forma de relacionarse sobresale por la placidez, la claridad, la amabilidad y por una expresividad verbal y corporal que destaca por su dulzura. En cuanto a los aspectos negativos, la sensibilidad lunar puede romper de forma drástica la racionalidad de Saturno: el sujeto pierdo el control de las propias acciones, pasa por estados de ánimo de inseguridad y de angustia,  como defensa se encierra en si mismo para impedir a los demás entrar en la propia vida , salvo que  sea en contestación a sus necesidades sujetivas.

La frialdad y la precisión se notan en las pequeñas cosas cotidianas, se hace disponible y servicial. Tienen necesidad de que les sostengan en las elecciones importantes. En las relaciones sociales no hay intercambios, la cuadratura y la oposición reducen las relaciones en dar para recibir como contrapartida; es una relación de chantaje con la única meta de conseguir el objetivo establecido.
Frecuentemente los sujetos  que presentan estos aspectos son abandonados por las personas que le rodean porque vierten sobre estos sus problemas y ansias, pretenden que se les escuchen y ayuden como si fueran sólo ellos los que sufren desaventuras y penas.

Con aspectos positivos, entre emotividad y racionalidad hay equilibrio, aunque si la característica lunares pierden parte de su carga porque la razón de Saturno la controla.
En cuanto a las relaciones interpersonales los aspectos positivos influyen dotándolos de mayor lucidez a la hora de elegir con quien  rodearse, hay más equilibrio entre el dar y el obtener, son relaciones más serenas aunque si seguras y serias.

 RELACIÓN MADRE E HIJO

Las características generales que proyecta el aspecto Luna Saturno en la relación entre madre e hijo es hacer prevaler la figura materna; la madre usa estrategia educativas para atraer y condicionar las decisiones del hijo, responsabilizándolo desde pequeño. El hijo satisface la voluntad de la madre siendo consciente que sus actos van dirigido exclusivamente a mantener la relación afectiva. En los aspectos negativos está más acentuado el desdoblamiento entre emotividad y racionalidad, la mujer revive en el hijo los problemas de su infancia, en particular el sentido de abandono y de rechazo.

En estas relaciones díadas la madre es quien manda pero chantajeando; para ella el valor intrínseco del niño no cuenta, lo ve como un sujeto que vive en función de ella. Lo responsabiliza desde pequeño, lo gratifica por su habilidad animándolo y dándole una posición importante dentro de la familia. El hijo para  obtener el afecto materno hace todo lo que la madre le pide; será de adulto cuando vuelque el chantaje de la madre. Cuando el hijo consigue ser autónomo e independiente cambian las dos situaciones, ya que la madre con tal de no que no la abandone y tenerlo unido a ella, se vuelve hija, necesitando atenciones y premuras.

No hay diálogo entre ellos, la madre es la única emisora, el hijo recibe el mensaje, su respuesta es de defensa y acusación por falta de confianza en él. La madre algunas veces se compara con el hijo, quiere obtener lo que desee.
En los aspectos positivos, al niño se le reconoce algunos derechos, puede expresar sus ideas y sus opiniones y, si estas son interesantes y con fundamentos, la madre le demuestra su aprobación y las comparte. Las cualidades del hijo son valoradas por la madre porque retiene que las virtudes y las cualidades son mérito de su educación. La participación de la madre no es agresiva ni autoritaria como en los aspectos negativos.

Para demostrar todo lo que he dicho hasta ahora, reproduzco la carta astral de Federico, en ella se evidencia aún más la exasperación de la relación madre-hijo.

 

Lo primero que salta a la vista en esta carta astral es la presencia de las Casas en los signos exactamente opuestas al signo cosignificante; lo que demuestra que este sujeto vive con tensión todos los sectores que simbolizan éstas. También los luminarios contribuyen a este juego de los opuestos, de hecho el Sol se encuentra en el signo de Capricornio, pero situado en la casa IV cosignificante Cáncer, domicilio de la Lunar. La Luna está en Piscis en la casa VI conjunta a Saturno, su oposición  natural, por lo tanto el sujeto vive con angustia y trauma esta fuerza que si se oponen entre ellos le pueden aportar equilibrio.

Las primeras dificultades se manifestaron desde el principio de su nacimiento: a la madre se le rompe “la fuente” (La Luna opuesta a Neptuno) un día antes del parto, esto hace que se presente un parto seco que provoca a Federico una gran infección en los ojos (La Luna opuesta a Neptuno y ambos en cuadratura a Júpiter) También tuvo problemas en la lactancia, debido a la poca cantidad de leche ; después de pocos días, la madre, con dolor de su corazón, deja de lactarlo [Saturno (privaciones) conjunto a la Luna (leche) en cuadratura con Júpiter (alimentación)]

La figura principal en la educación es la madre, el padre casi siempre ausente por motivos de trabajo. Ella vuelca todo su amor en el hijo, lo protege con dulzura y sensibilidad, teniéndolo ligado a ella, y reconociendo y exaltando determinados aspectos de su carácter hace que esta relación sea aún más exclusiva.

La vida cotidiana en familia se basaba en reglas rígidas y severas: el hijo tenía que respetarlas, si las quebrantaba era castigado con puniciones afectivas; por ejemplo alejándolo de la madre que levantaba un muro de silencio, hasta que el hijo aceptaba las reglas. La madre (Luna en Piscis) para no hacerse responsable de la imposición de las reglas, culpaba al padre, así que el hijo iba madurando dentro de él el rechazo de la figura paterna. El sujeto se queda huérfano a los 14 años, asumiendo el papel de padre y se hace todavía más morbosa la relación con la madre, condicionándolo fuertemente cuando a la edad adulta llega la hora de tomar decisiones en el campo afectivo y sexual.

Tomamos como ejemplo los detalles que caracterizan la relación con la madre en las diferentes facetas evolutivas del hijo.

NACIMIENTO: El embarazo es deseado porque con ello intenta afianzar las relaciones conyugales. En algunos casos las relaciones entran en crisis porque la mujer es consciente de los límites y debilidades de su pareja, deposita sobre el hijo toda su afectividad, así pues crea las bases de una relación exclusiva madre-hijo. A nivel psicológico se vive el embarazo con tensión y aprehensión, sabiendo que se acerca el momento del parto. Estos estados de ánimos se somatizan y a veces sucede que el nacimiento del hijo se caracteriza por pequeños variados problemas.

PERIODO NEONATAL: Noto, en los casos a mi disposición, que a veces hay problemas en el periodo de lactancia por falta de proteínas en la leche; esta situación hace sentirse culpable a la madre que para taponar esta falta, cuida al hijo en modo exasperado, casi sofocante. La lactación al seno es para el recién nacido el momento de más intimidad con la madre, a parte de ser momentos de satisfacción primordial. El hecho de sentir alegría y que después que se la priven, provoca en el niño una sensación de abandono afectivo más que de alimentación, ya que esta última es sustituida por la leche artificial. El recién nacido grava en su inconsciente esta privación y durante toda su vida su actitud hacia la madre y a las personas con las que él se legará afectivamente será de continuo pedir; cuando le surgirá en la vida momentos felices y de máxima gratificación, no será capaz de prolongarlos en el tiempo porque inmediatamente se mortificará pensando que algo irá mal y “destruirá ese momento mágico” y volverá al recuerdo inconsciente de periodo neonatal.

Los aspectos negativos influyen de forma rotunda en las relaciones de la mujer trabajadora. La madre que trabaja fuera de casa, vive esta situación con sentido de culpa, para evitarla vuelca todas sus atenciones en el hijo, de forma casi asfixiante,  sin embargo en otros casos reacciona a la desatención afectiva del hijo (chantaje del hijo por la ausencia de la madre), comportándose con autoridad y despego.

Con aspectos positivos, la madre cree que tiene todo el derecho de decidir trabajar: no hay sentido de culpa, las relaciones son más equilibradas aunque poco afectuosas.

EDAD ESCOLAR: La figura materna está siempre presente en la vida del hijo, sobre todo en sus decisiones. Con el inicio de la escuela y por lo tanto con la adaptación a la vida social, las pretensiones de la madre aumentan; es importante que el hijo tenga siempre óptimos resultados y para obtenerlo la madre está dispuesta a ayudarle a hacer los deberes. Sucede que el resultado no es del todo merito del hijo, sino también de las atenciones, de la paciencia y del trabajo de la madre.

Después de la escuela obligatoria, a la hora de elegir lo que quiere estudiar lo condicionará tantísimo esta madre omnipresente. Es obvio que en unas relaciones de este tipo, el hijo no es autónomo, ni independiente, sobre todo percibe la falta de confianza de la madre. Si ésta es pesada, sofocante, el resultado de su empeño serán insuficiente, pero si lo deja gestionarse, los resultados serán notables para demostrar su capacidad y merito.

ADOLESCENCIA: Analizando chicos y chicas que tienen en su carta astral aspectos negativos Luna- Saturno, observo que en la fase de la adolescencia el circulo de amistades es reducido, constituye un pequeño clan al interno del cual buscan seguridad, es difícil que consigan alargar o salir del grupo del cual forman parte. Los amigos son los mismos en casa que en la escuela; las chicas se relacionan más con los chicos. Es posible encontrar situaciones en las cuales el grupo está formado por dos componentes; en estos casos la chica rechaza grupos grandes porque difícilmente aceptaría críticas y consejos. La persona elegida como amiga tiene que sentirse privilegiada por el papel que le han dado, normalmente es una persona de confianza pero que no puede cometer errores porque no se le perdonaría y la amistad terminaría de modo drástico y definitivo.

La madre intenta crear las condiciones para que la hija sea autónoma e independiente. Elije y seleccione a los amigos de la hija, los invita a su casa para poder seguirlos y observarlos.

Con aspectos positivos, el chico adolescente se relaciona con pocas personas de confianza, con las cuales tendrá relaciones duraderas: será él quien elija la suerte de quien pertenecer al grupo. La madre cambia el modo de relacionarse con el hijo, siendo menos autoritaria y presente: es una madre que se hace amiga, más a la mano, dispuesta a escucharlo, guiando las elecciones del hijo según lo que ella desee.

RELACIÓN CON LA PAREJA: El hombre que elige la mujer Luna-Saturno tiene características muy definidas: es un hombre de prestigio, sobre todo a nivel profesional. Cunado jovencita los amores juveniles eran los primeros de la clase, o el que se destacaba, en lo bueno o en lo malo, por su inconformismo. No tiene importancia la edad, puede ser incluso más viejo que ella.

Cuando la mujer Luna-Saturno se enamora, sigue a su hombre a cualquier sitio, anulando su parte racional, viviendo su parte lunar de forma casi masoquista, para conquistarlo es capaz de todo. En la relación con el hombre maduro  la mujer busca la sabiduría, pero sobre todo busca protección, de ese modo descubre su parte infantil; desea recuperar parte de esa infancia que no pudo vivir completamente por las obligaciones y responsabilidades que la madre le daba. Soporta la personalidad de su pareja, reflejo del miedo de la figura paterna, recuerdo de una infancia pasada. Si su pareja es uno de su misma edad o menor, la mujer hace que venga a flote su parte lunar, pasando a ser protectiva, casi maternal; lo cuida con paciencia y premura, pero pretende en cambio afecto.

EL MATRIMONIO: El matrimonio para la mujer es la máxima ambición, el objetivo principal para sentirse realizada y muchas veces va unido a la necesidad de una buena posición social y económica. En la actualidad, la independencia económica ha hecho que se conquiste la independencia profesional y personal de mujer, indistintamente del matrimonio. La situación antes descrita se podía verificar en las generaciones pasadas; es decir,  no quita que el hombre elegido por la mujer con aspecto Luna-Saturno sea, como hemos visto antes, socialmente importante y con muchos más años que ella.

SEXUALIDAD: Cuando se hace la lectura de una carta astral, es muy limitado describir la vida sexual de un sujeto analizando solamente el aspecto Luna-Saturno; hay que tener en cuenta otros planetas sexuales y las casas relacionadas. De toda forma, independientemente de lo complicado del tema, también la sexualidad manifiesta y sufre ciertas características, sobre todo he observado que Saturno-conocimiento y lucidez mental quitan a la relación sexual el instinto, impidiendo o “frenando” obtener el orgasmo.

Los aspectos negativos pueden hacer que predomine la emotividad lunar y en este caso la relación sexual puede conseguir buenos resultados. Sin embargo si predomina las características de Saturno junto a los aspectos negativos de los planetas sexuales puede aparecer la frigidez

Para demostrar todo lo que he dicho hasta ahora, reproduzco la lectura de la carta de Carlotta.

 

Lo que caracteriza predominantemente esta carta astral es la oposición Luna-Saturno, aspectos aún más resaltados porque la luna se encuentra en el signo de Capricornio idealmente conjunta a Saturno que tienen el domicilio en Capricornio; lo mismo sucede para Saturno en Cáncer, conjunto idealmente con la Luna domiciliada en el mismo signo; de aquí que se llegue a la conclusión que las tensiones y los significados de la oposición, lo haya vivido el sujeto de forma aún más agudizada, desgarradora y conflictual. La persona no ha conseguido vivir totalmente en toda su vida simultáneamente su parte femenina y racional. Las decisiones que el sujeto adulto ha tomado refleja sus vivencias de la infancia. También en este caso la figura materna se presenta con autoridad y severidad:  la niña desde pequeña ha tenido por fuerza que responsabilizarse y asumir cargos de más grande de su edad, algunas veces ha sufrido violencia psicológica: le imponía, debido a complejos de víctima de la madre, que siguiera los pasos del padre para controlar posibles trasgresiones amorosas, pero las circunstancias hizo que la niña lo cogiera in fraganti.  Refiriendo a la madre lo sucedido sentía goce, porque esto suponía un ulterior reconocimiento de sus capacidades mentales y racionales. Al mismo tiempo, inconscientemente, se cancelaba el papel de hija por parte de ambos genitores. Los padres valoraban reconocían su feminidad valorando su aspecto exterior, favorecido por el hecho que la chica era guapa ignorando su significado más profundo. El ser mujer lo vivía cuidando minuciosamente su imagen y su cuerpo (Virgo conjunto al Sol en la casa sexta), su identidad y su personalidad se manifiesta sobre todo a nivel mental y racional.

Durante la adolescencia le han negado la posibilidad de estudiar porque la familia tenía necesidad de su sueldo, para el presupuesto familiar. En su trabajo se enamora del propietario de la empresa (Sol en casa sexta, Saturno en casa sexta opuesta a la Luna en casa doce) mayor que ella y casado. A su mayoría de edad, se emancipa rompiendo la relación afectiva y se traslada a otra ciudad consiguiendo su máxima aspiración: un título de estudio. Sucesivamente busca y encuentra trabajo en una empresa, consiguiendo en poco tiempo cargos de responsabilidad. En el plano afectivamente se repite la misma situación precedente. Al vivir esta nueva relación ella exprime su feminidad con extravagancia y seducción haciendo que se sienta su pareja la persona más importante y deseada. De este modo consigue lograr su objetivo de ser madre, perfecta dueña de la casa, pero privándose de las gratificaciones profesionales y mentales. Su completa realización femenina la consigue sólo después de la muerte de la mujer de él, que ocurre al poco tiempo de casarse, dándole oficialidad ante la gente y ante su familia. Consigue una gran seguridad económica (Júpiter conjunto a Marte en la casa séptima), siempre la había deseado y la había soñado, sobre todo en los momentos de apuros económicos,  llegando a pasar incluso hambre cuando estudiante. Su vida matrimonial se ha caracterizado por las enfermedades y operaciones quirúrgicas del marido, teniendo en cuenta lo mayor que era. Ella lo cuidaba, estaba siempre con él, consultaba a los médicos y tomaba las decisiones, sustituyendo el papel de esposa al de enfermera (Luna en casa doce) haciendo resurgir su parte racional. Cuando el marido se repone, ella no se hace a la idea de renunciar al papel central que había adquirido, lo que hace que entre en crisis la relación, a tal punto que llegan a la separación. Pero con la precaución de conservar su propia seguridad económica.

Este trabajo, aparte de contribuir al estudio teórico-práctico de mis conocimientos, me ha enriquecido incluso desde el punto de vista humano. La dificultad del ser humano están unida a la capacidad de gestionar dos esferas igualmente importantes para nuestra formación: la racionalidad y la afectividad. Dividirlas para hacer crecer una y sofocar la otra, crea un desequilibrio interior que hace que el sujeto no crezca y no se realice completamente. Luchar para que se mantengan en equilibrio, hace que se creen conflictos y tensiones que a veces paraliza. Ojalá cada uno de nosotros consiga escucharse interiormente y viva en plenitud.

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